18/12/13

Dos mil trece




Ese colmillito puntiagudo 
y distante de los incisivos 
me ha clavado la mirada hoy
como niño de 7 riendo cándidamente.

Me saluda
brincotea animadamente en la boca del Jaime
da vueltitas de 5 segundos y luego para
me lanza un silbido
y se burla de mí.
"Ya estás aprendiendo", me dice
"Hazlo tú sola", repite. 

Resulta que yo también me río.



Y eso que aún no ha visto mis colmillos. 

5/12/13

Ojeriza de medianoche


El calendario se voltea hacia mí y me muestra airosamente: sábado 16 de noviembre.
¡¿Qué pretende?!
Que me hable claro, si es posible usando g-u-i-o-n-e-s y pausas lentas; alternando monosílabos con discursos flameantes. Que profiera frases de significado literal y considere aburrido y de matices grises, el silencio que él mismo ha puesto de moda.

28/11/13

Notas resueltas: Libreta Nivel 101

Nota 13:  Reconocí el final cuando me encerraron en aquella habitación púrpura. La luz era tan fuerte que me acerqué al menos un poco a la sensación de ojos derretidos, catarrosos, pegados como chiclet a los párpados. Mis ojos jugando a roce de dedos asquerosos sobre la mesa, con una mínima fisura donde apenas entraba el aire y se escucha como un columpio miniatura corroído en la noche  blaf,zaf,blaf,zaf,blaf, chirrr  y abajo la habitación de la luz a ciegas, con su aroma a caracoles bebés babeando y muriendo. mueeeeerhg, mueeeeerhg... pobres caracolitos. Miles de caracoles ya no tan bebés, apretaditos y agonizando. El sonido de sus pieles finísimas y tiernas achicharrándose en el suelo frío, de verde aceituna a gris, de gris a carmesí, de carmesí a carbón, de carbón a transparencia, y así ¿no?  Repito, cuando me encontré en ese lugar y no sólo señalándolo desde el onceavo piso, fue el final. Y lo supe.

22/11/13

Desplegar





Me lavo el cuerpo con agua bendita
agua para estos poros entumecidos
que juegan a disfrazarse de lunares
como la luna
como mi ánimo
como estas noches impecables que pulen las estrellas
como el deseo
que marca,
que llama,
que patalea
en mercurio retrógrado
y arranca furiosamente
de una mordida


                                   el ardor de tu pecho.

6/10/13

Árbol Copulador.



Hoy estuve con aquellos tipos en el bar. Hablamos sobre el poder sobrenatural del individuo egoísta, de la necesidad y sensatez de éste al apartarse de un todo para convertirse en árbol copulador. Pensé en ti y en tus ramas, en que  no necesitas otra. Ya todas las que te guindan lucen como hilachas en la ropa de un viejo mendigo, amor,  lo que te hace blasfemar, de vez en cuando, sobre tu supuesta e incalculable sabiduría. Ya no tienes espacio para un ramita más, ni para ésta: minúscula y raída por lamidas de aduladores efervescentes, aduladores con prótesis de patitas nerviosas de perros insensatos. Ya he visto a demasiados salivar por el acto casi miserable de doblegarme, por este cuerpo que ni es mío, el que me fue atribuido hace algún tiempo por falta de postores a la nada, uno de los que creíste recibir en un altar ficticio adornado con guirnaldas de uvas que hasta entonces, sólo se ofrecían a los cerdos del infierno. Te lanzaron las ramas de uvas y te las comiste toditas sin voltear después el alma al cuerpo que se hunde y se vuelve inerte intentando traspasar la brecha pastosa que le asignaron como requisito para la huída a una hora específica, donde tenía que aplastar bien fuerte la cara ante cualquier sospecha de superficie plana, algún intento de transparencia que le permitiese ver tu rostro. No estás, el descenso se presenta con una tonelada de hormigas negras jugando a hacer equipo sobre las supuestas semillitas que dejaste donde te habías sembrado, húmedas. Se retuercen y me tragan como si esta fisonomía se traspusiera a un segundo íntimo, lúgubre. Mi descenso no es el tuyo, no es de esos que se comparten con rutinas para dormir, así que desde esta tierra inhóspita, que sobrevive con gotitas de jugo en las madrugadas, aislada, sola, con tu distancia que escupe las frutas en territorios que desconozco, debo confesar que ayer soñé con tu muerte.

3/9/13

Microcuento de Jesús Amalio / Fotografías de Sara Viloria







Jesús A. Lugo, se cree que vivió en Sabaneta (Falcón,Venezuela) desde el 93 hasta  el 13. Escritor constante de cuentos y poemas sueltos, casi Ingeniero Biomédico, amigo protesta, miembro del Grupo Literario Febrero, también mynigga
















"Otra vez. La casa se les desbarata por una ráfaga hedionda directa de la boca del lobo, que se pasea erguido con el pecho empalomado. Huyen los cerditos exasperados, cansados, ya ésta es la tercera construcción que les derrumba la bestia. En consenso, descansando en un hotel de paso, discuten que ya no pueden seguir comprando casas, los materiales están escasos y la mano de obra por las nubes, que ya es hora de buscar un remedio definitivo; pobre lobo, no sabe que es mala idea entrometerse con cochinos, ya que, además de ser inteligentes, saben jugar sucio. Deciden contagiarle una enfermedad, un virus, una gripe. A las tres de la tarde el carnívoro encuentra una bebida fría sobre el alfeizar.



Y el lobo no vuelve a soplar igual."

8/8/13

Notas resueltas: "ostia"

Las letras vienen llenas de pudor, empacadas al asco, de olor a vagina ajena, porque no es mía, este cuerpo ya no es mío. Me aprietan con vara el vestidito blanco, el repetido 40 veces en una fila a los nueve. Vestidos blancos y católicos, tan castos y sucios... ¡ARGH! siento mucha repulsión, mi amor, me asqueo entera, con senos, vello púbico y pies, vomito agua bendita y escupo la hostia a los pies de los que me aman en el nombre del señor. La escupo y exijo respeto, por ésta, ésta que me visita a veces y que tanto odio. Ésta, la de ojos desorbitados y eufóricos. Pido respeto por su alma que es mi iglesia y por sus seguidores muy pendejos y dolientes, por ellos y por la piel hecha girones, espasmos asustados como grillos en el día, desorientados e incómodos. Sólo respeto, no un Dios.


Intentos de arrastre hacia el  catolicismo.
Primera comunión de los niños del colegio Monseñor Castro.
 Me encuentro en el centro.


Fotos tomadas por mi tía coco en el año 2001 ó 2002.


1/8/13

Retortijones en la cama 35 y algo más

I

Desde la muerte traumática de Benito y gracias a Luis, ahora pienso que la cama 35 está maldita.
Tan alejada de las demás. Solitaria. Frente a la ventana en la que muchos han deseado saltar. 
Soltarse.
Se abstienen.
Pasa que las palomas intimidan con su quejumbroso arrullo y su actitud entrometida de volar sobre la cabeza y cagarse en la cara. Ante semejante ridiculez, ellos optan entonces por el oxígeno a 5 litros y la comida rancia (hiposódica, hipograsa y con restricción de carbohidratos), el calor sofocante que lava las axilas y una que otra mutilación (para las moscas, digo).
Hagan lo que hagan -y por más cantidad de amor diplomático que reciban- la cama 35 los posee. Los chupa lentamente. Se los lleva incompletos, con un miembro de intermediario y una escara sacra de fotografía (click click).

Ya eres feliz, Héctor. El viento te recogió y te impregnaste en él.

30/7/13

Notas resueltas: Rul.



Aquel se despertaba todos los días a la ocho aeme, sin esperma. Se despertaba y preparaba un desayuno del carajo para distraerse mientras de la nada le echaba un ojo a la tv y a sus anuncios publicitarios tediosos. Ese, aunque como quien no quiere la cosa, llamaba y ordenaba vainas, las esperabas con ansias, como rascándose una oreja, con muchas ansias, se comía la uñas 20 veces por día chac chac chac, por lo que recibía castigos en la noche. Contaba las horas... chac chac chac hasta que llegaba la caja, cajota con gran correo, con sensibilidad fingida y paga, ganas de enviarle algo a alguien ausente, sonrisa más beso estampado en el papel de entrega, una lamidita como servicio extra, por la casa,  a un tal Rul Ramírez, divorciado, somnoliento y amante de perras. Al Rul le llegó el correo, el cual olfatea y lame. Rul tiene un apellido y eso es todo. Lame la caja y espera al genio.
espera
espera
espera
espera
-¡Genio! sal, genio. 
Rul espera y lame,
 y lame 
          y nada,
                       nada.
Sólo aparece la saliva y un mono saltarín que viene a hablarle sobre suicidios.

24/7/13

Eñe de chocolate

-Paula, ¿usted sabe qué es es una oveja? 
-Sí. La oveja es una nube con paticas.
Jairo Aníbal Niño




Mira Juanita que yo soy un niño que lleva un pantalón de chocolate,

   ¿O por pantalón un chocolate?

         ¡Quizá un achocolatado pantalón!

                  y unas bellas flores amarillas

                        con escarabajos incluidos

                               que he recortado sin permiso de la casa de la Sra. Lourdes



                                       no creo que la Sra. Lourdes se enoje,

                                           ella todos los días le canta a las flores para que crezcan con amor



                                                     así que toma Juanita

                                                               te regalo estas flores amarillas





                                                     yo quiero darte a ti algo que guarde amor.

7/7/13

Bridget cayéndose del carro.




A la doble s.



Cuando pienso en Bridget pienso en una yo sentada  en este bar londinense comiendo maníes sucios y bebiendo mojitos hasta medio embriagarme, ofreciendo cierto aspecto de malquerida pero gozona.  Me veo allí, en un barcito de esos oscuros, con un vestido azul marino hasta los tobillos y un peinado recogido, haciéndome pana del mesero, que de vez en cuando se guinda y pasa minutos infernales hablándome de su mujer, de ella y su trabajo "fácil", que no le gusta vale, pero que la vaina está mala y que comprarse unos hilitos dorados le sale más barato que pagarse un cursito de inglés on line. Entre la conversa sobre la esposa pelo largo (como pocahontas), y mi cara de "te detesto tanto, maldito explotador machista" llegan Candy y Robert (seudónimos  de falsos prostitutos de mis amigos), con sobretodos exagerados. Me río de su patetismo  dulce (como decidió llamarlo Candy para hacernos quedar mejor) pero siento un gran alivio por notar que traen dos botellas de vino rosado, como de flores, como los baños que mandan las brujas pa' ver si nos encontrarnos maridos con rial.  


2/7/13

Citando a César Suppini

Designio


"Dejar la vida es un ejercicio
Dejarla
en los vanos aleros nocturnos
en los sonidos del asombro
Una errada pertenencia de cosas frágiles
o muertas al nacer
Flor en la voz que se quiebra en el aire
báculo y nudo de tantos afanes mortales
Dejar la vida es un ejercicio feroz"

Maturín, 1-93



Y ahora, Ariana, pide un deseo.
02/07/94

27/6/13

Con esto explico por qué le robé el libro de Cuentos de Wilde a mi amigo... y lo "bueno del asunto":




A veces lloro por mi libro perdido de Verne. Algún desgraciado que lo tomó sin mi permiso (o con éste) nunca pensó en lo importante que es para mí ese viaje de 20.000 leguas en un submarino que conocí en el suelo, humillada. Apenas si tuve tiempo para acostumbrarme a su aroma, de imaginar cientos de manos de ricos, pobres y de niños (siendo esta última mi clase social preferida) que pudieron rozarlo antes de que me lo arrebataran. Me gustaba habitar en él y creerme parte del secreto, de ese monstruo marino, del invento de alguien que nunca olvidó sus sueños de infancia. A veces me alucino en su portada, en la ilustración... esa, la del hombrecito azul viendo con un telescopio de sal a la distancia.

23/6/13

Encrespada y antipoeta.

Adrineli María Canelón es una encrespada que nació en los 90's de Venezuela, amiga, antipoeta, con su foto en la izquierda, amante del cine, de Francia y de Liwin. Además,  suele seleccionar grabaciones de seres queridos como notificaciones de sms's en su celular y... apuesta por los vestidos de su abuela, que hasta ahora  han resultado encantadores. En este post les regalo uno de sus poemas en prosa, uno de mis preferidos.


" Tengo un repertorio de sonrisas guardadas en un bolsillo. Ayer las saqué una a una para ver que queda de ellas y vi que ya están gastadas. Pensé desecharlas, las fabriqué con mucho cuidado por mandato directo dedicadas a un ser. En ese entonces la escogida siempre dependía del tono de su comentario, me las ponía agriándome las ganas. Y aunque son todas sonrisas muy agradables, educadas y bien colocadas (de muy buena calidad) se me pudrieron practicándolas, cerca del momento en el que decidí que no hay tentáculo más asqueroso y  fácil de cortar que el suyo. Al rato las fui guardando de nuevo, una a una, para ver si aún me pesan, resulta que ahora después de las certezas y la fortaleza fingida, siguen haciéndome vacío, perforándome el bolsillo y agarrándose bien fuerte, no vaya a ser que a mí me dé por superar ciertos peos."


16/6/13

Bocanadas de aire frío


"Una historia siempre es inventada y seguirá cambiando 
mientras haya alguien  que la quiera volver a contar".
Vivian Jiménez




A aquella vieja línea divisoria entre lo imaginario y lo real
y a las ciudades de tu cuerpo.




Y pasó el tiempo y pasó...
Y me hundió más en mis vicios
dedicados a recolectar olores de tu nuca,
aquella que rozaba mi mejilla en saludos corteses
y nada sicalípticos,
                                 no de tu parte.



El éxtasis fluía y me sumergía en lagunas de intermedia profundidad
¡Qué delicia amado mío!
Muy a lo je t'aime
Ven a mojarte conmigo
Ven,
sécate esas manos que me evaporan
que resultan toscas y con surcos en el interior.


Ven y cocina tus labios con las grietas de los míos
La saliva bailaría emocionada
como una niña en su vals de 15
Las lenguas retozarían hasta exprimirse.


Ven amado mío
Desháceme de esta pesadumbre ensordecedora
ámame por última vez con palabras efímeras,
                                                                                                       que empapen el alma.

Ya no serás mío.
Ya no seré tuya.


Bríndame un abrazo que me estruje los huesos,
que me saque este nudo enmarañado
y el sabor a pasado que nutre la esclerótica de agua.

Rózame el alma.
Penetra mi mente y hazme enamorarme de lo que eres,
de lo que amas
para aceptarte
para aprender a despojarme de eso que nunca fue.



Graba en cada una de mis neuronas, amado mío,  que a quien vos amás es a él. 





[Inspirado en las 'Ciudades de tu Cuerpo', de Vivian Jiménez]

6/6/13

Pávlov de experimentos no sabe nada.


a D.R




Ese perrito de allí se parece a mí
perrito negro
perrito masticando en la nada.

Ese cachorrito ya no chico
escarbando con diente en bolsas de cemento
El pobre se asusta de vez en cuando
voltea como loco a verme
me pica un ojo y sigue en lo suyo.


Pobre perrito , pienso
perrito doliente
con la bocota sellada
perro,
perro
tantas habladurías
se cansó de hablar el perrito
ya no quiere gritar
ni siquiera
pobre animal
suicida
triste
pobre
escarbando en la bolsa
ésta no ya no tiene nada
y escarba
escarba
alucina que la saliva no es hambre
pobre perro a lo Pávlov
pavlovcito, sudoroso y jadeante
rebuscando en los escombros
masticando piedra del callejón
no te asustes, cachorrito
todo estará bien
buscaré un poco de agua
a ver si te ahogas.



No puede, no puede
tanto intentar abrir la boca
grandota
y nada
el hocico pegado a la bolsa
cemento de hielo en la lengua
no puede, pobre
pobre
escúchame Pávlov
pon a salivar a este chico
a este intento de hombre
ponlo
anda
dime
cómo haría yo
quiero que salive
y se sacie
y deje de esconder su rostro
dentro de esa bolsa sucia
pobre bolsa y pobre él
coro no les perdona
ya ni es coro
callejón perdido
casas desgastadas
perro perdido
bolsa perdida
cemento ausente
cemento cruel
en la garganta
abrazado al paladar
casi casi en pulmones
cemento
más cemento
y el perro
allí
triste
buscando...


y nada, 
nada Pávlov
dime chico,
anda
¿cómo?
¿cómo hago?
yo busco el agua y el pan
le bailo alguna musiquita
me pongo pantaletas animal print
dime
dime Pávlov 
no seas cruel vale
dime cómo hago
para que la saliva brote otra vez
y me inunde 
así,
hondo
hondo
pávlov
más hondo
la saliva
pávlov
no debiste jugar
niño malo
niño malo perro
perro niño
sin salivar
sin olfatear
sólo tocar
tocar y buscar
en sacos que no existen
en sacos imaginados
con profundidades surrealistas
deja de alucinar el saco
no hay nada chico
no hay nada.

Ven a lamer estas marquitas
este lunarcito de los labios
estas intensidades de los 20
esta crisis del cemento
del silencio
de la espera
ven , perrito
mío, 
bello,
perro hermoso
con cabello negro
y tez morena
ven
pávlov de experimentos no sabe nada
ven,
come, 
anda. 
¿sí?

3/6/13

Escuché que en el cielo sirven carne



Escuché que en cielo sirven carne, que siempre exponen bufets gigantescos y los ofrecen a las almas bien portadas. Están las piezas  que nadie quiere, como los corazones de los que tragaron veneno de rata o se guindaron a las cabulleras de una hamaca vieja, éstos suelen darlos a modo de castigo, sobre todo a los niños malos cuando se roban los mangos del edén para lanzarlos a los transeúntes de la tierra. Allá nunca hay escasez, una vez por semana pasa Angélica con su carretilla trayendo exquisiteces directas del infierno, de la mejor calidad. Muchas cosas no han  cambiado, aún todos quieren ser los más brillantes, por lo tanto cuando llegan los cerebros se forma una gran revuelta. A veces hasta hacen colas inmensas, son como adictos a ellos. Como es todo muy diverso, también están los cobardes que siempre optan por comer testículos, los homofóbicos que esperan con ansias los  penes  gigantes y las anoréxicas, que sólo observan y chupan los cabellos de vez en  cuando. Por su parte, las vacas, venados, gallinas y tortugas siempre van bien vestidos, se sientan en una mesa larga con mucha tazas de té y meñiques al aire con caras escépticas y de asco. Este proceso sucede todos los días, a veces, un chivo suele poner cara de pocos amigos y decir:   "¿por Dios, cuánto pueden tardar en engordar? estoy hambriento". Confieso que todos estos rumores me ponen un poco nerviosa.  Sin importar por dónde lo vea, supongo que estaré más cómoda trabajando con Lucifer, y quién sabe... tal vez hasta me gane un buen puesto, de inspector de calidad, por ejemplo.


Inspirado en "The Angel of Meat" de  Mark Ryden.

2/6/13

Co2 y displicencia, por favor

El tic tac del reloj
me detiene la vida,
estos segundos gritan enfurecidos
como queriéndose ir.
El tiempo se me va engalanado
y la lluvia la congelo en una botellita
para cuando haga calor.
Guardo arena y hojitas de cují
por si pronto este pueblo entra al quirófano
y es egresado por los sonrientes médicos:
"Congratulations!
Now you look better
trendy
expensive".



Se me olvidaba
que de lo 'old fashioned'
ya no se puede respirar.

30/5/13

venado disfrazado de cachicamo


a Jesús Amalio Lugo y su microcuento "El Cachicamo".
Más a su cuento que a él. 


- ¡Ay, Jesús! Ya te dije que no quiero ser el cachicamo otra vez. Ya vienes tú a querer imponerte obligándome a disfrazarme de ese animalucho, bailar le temps de l'amour  y luego asesinarlos a todos. Te dije que no quiero usar ese cuchillo de mantequilla, chico, ya tengo mis técnicas. Pero no, no, Jesús, yo no quiero matarlos a todos, al menos déjame un amiguito para hablar por las noches cuando me den ganas de llorar y no sé... No sé por qué tenías que deshacerte de los conejos, eran mis favoritos, con su dientotes enormes jugando a morderse las colitas peludas. ¡Ay, eran tan adorables, Jesús! Y tenías que matarlos cuando a mí se me hacía muy difícil dejar de verlos tocándome y lamiendo mis orejas de mentira. Comprendo tu posición de amigo-protector de venados pero… debo confesarte (y no te molestes Jesús, por favor no me mates, Jesús, yo soy buena) que a veces te excedes. No, Jesús, que no quiero usar la pistola de agua, no quiero amarrarlos y ahogarlos… pobres, no, no pobres, ricos, de ternura y estupidez, con sus ojos y pieles suaves, son como para dormirse sobre ellos y  babearse. ¿Ya ves? Me están mirando Jesús, ya no quiero que me miren, me miran feo y todos a la vez, ni tienen la decencia de turnarse, son unos patanes, crueles; al dálmata ya lo tengo en la mira ja ja ja, he calculado cada una de sus manchas ja ja ja para raspárselas a la perfección. Ya sabes que soy meticulosa con esto ¿No? Así, Sí ja ja,  Jesús, por favor, no, no, no insistas, ya no me des ese cuchillo, mejor pásame el arsénico. Gracias Jesús, gracias, te quiero, recemos. Amén.


Microcuento "El cachicamo" de Jesús Amalio, disponible en http://encuentrodejovenescreadores.com/narrativa/jesus-lugo-sabaneta/

29/5/13

Coco meciéndose en la hamaca.

Me fatiga esperar. Prefiero mecerme en esta hamaca amarilla al estilo Lolita, comiendo frutas y viendo a  Chanel y  a Stravinsky tirando en cuartos oscuros y simétricos. Estoy contando las cabulleras, porque nadie lo ha hecho, nadie que conozca lo ha hecho y necesito saber cuántas  hay; las voy separando en pequeños grupos con mis pies, es un calendario sedentario, uno que incluye  frutas y no esperas. Estoy contando las cabulleras y las veces que acaba Coco, sobre sus sabanitas livianas de flores negras bordadas. (...)

(...) Quisiera que no censuraran el sexo de  Stravinsky, para compararlo con la longitud de mis pies, que no censuren ni a su sexo ni a su cara dura de  cuatro ojos adornada con sobretodos limpios,  con sus composiciones que ni me importan. Si  yo fuese Chanel, porque soy Chanel, le estrangularía con mis trapitos hecha la loca mientras toca el piano, a  ver si por lo menos muere feliz, con calentura en el cuello o pupilas tensas,  y no con el maldito ego mordiéndole los oídos.




"Coco Chanel & Igor Stravinsky " (2009) por Jan Kounen

18/5/13

Cuartos de hospitales y algunas efervescencias

1


-          ¡Se enfría! –le dijo-.  Saca la atracción del refrigerador.


Ni el más mínimo movimiento se vio.



2


  … "Y mira Olimpo que todos los días, al acostarme, me atraganto con mi saliva. Por eso sé que soy real y auténtico."


     3


Quería un amigo de 4 patas y "él" fue el ejemplar perfecto.

El final me supo a mermelada,





                                                   vencida.

6/5/13

3.

a Jesús Amalio.


Esto es un poema de la no ausencia, del carro azul que pasó con rojo y no sabes si aún existe pero sí que seguirá siendo azul y que tal vez hayan 3 autos parecidos a él, con placas casi exactas, azules, tangibles. Luego te planteas encontrar esos 3 en cierto periodo atemporal inventado por un hombre del que muchos dudan. Comienzas a pensar que el tres sólo crea distancia, que es como una montañita progresiva entre tú y a la niña que le llevas más de 3, noches, insomnios, poemas. Aquella que encontrarás el 16 con 16, tal vez dolidos, húmedos, jadeantes. ¿Ves cómo todo tiene que ver con números, Amalio? Por eso prefiero contar carros azules y creer en la no ausencia. Y ya.

3/5/13

Ventana.

A Sara Viloria


A veces, es bonito tener una ventana donde ver los carros pasar, como alejándose de alguien que no es uno, como para sentirte menos deshecha, diminuta, menos tirada en colchones de esperas cortas que simulan ser inexistentes. A veces, no siempre, es bonito tener una ventana donde poder lanzar copas a la gente, a ver si voltean, a ver si te gritan durísimo y despiertas. A veces ayuda comprar el martillo, los nudillos y pegarle muy  pero muy fuerte, hasta que se haga nada, putitas rocas aisladas. Otras veces, estas veces, somos la ventana, y nunca podemos mirar.

18/4/13

Hora de gaviotas:


Sal del norte
Y dobla al oeste
Sin desviarte al este.
Continúa recto y al notar la oquedad
Dirígete al sur,
Por el banquito suelto
En el empinado macizo,

Allí
-A 1 hora de las gaviotas-
Encuéntrame:


                                                            En la contingencia.


3/4/13

Tampoco recuerdo la fecha:



No encuentro el lugar indicado para esconder esta sal, ellos vienen a lamer mis espaldas de vez en cuando, para verificar, sólo para verificar. Les dejo apoyarse  hasta el amanecer, sólo para que se sientan seguros y al final se vayan. Hasta los famas se sienten inconformes al escarbar en mi piel insípida, sin brillitos de salinas, de esos que atraen a cualquier tonto.Temo que el sol me roce y todo se descubra. Temo por mi vida, en su vida, dentro del mismo decaer salitre. Ya no puedo ni quiero darme el lujo de morir a las cuatro. Ya no me apetece ese horario sin tiempo. Entonces me guiaré por medios artificiales, comenzaré a comprarla en el mercado. A untarla a  escondidas; primero en las mejillas, con pequeños palmaditas que simulan golpes  de puño cerrado, sediento. Luego, con muchísimo cuidado, la aplicaré en la espalda, los pies, en cada cicatriz de estas piernas no inútiles, manchas del abdomen y astillas de ojos. Será un acto muy delicado, nada hermoso, hasta convertirme en toda sal, aspereza, no espera, imposible de digerir/dirigir. 

1/4/13

Gotitas de oporto


En un tumulto lleno de vehemencia
Logré reconocerte a 10 pilas de sacos de frutos secos
Lucías bastante jovial y pulcro
Con jeans oscuros y una remera con alusión al posmodernismo.
Se te veía absuelto de los dilemas típicos de la vida
Reclamando fervientemente tu puesto en la fila hacia el ómnibus.

El toqueteo de las gotas de oporto que se desparramaban en mi hombro
Me detuvieron a proferir alguna frase poco hilarante.

El ómnibus había pasado
Y la pila de frutos secos
Sería destinada en un camión 
A Mendoza Fría;
                                               
                                                   No pude evitar esbozar una entrecortada sonrisa.


...

Supe que te vería,

Probablemente en una de esas mañanas hirvientes 

Que pueden freír hasta lo impensable.



Fotografía por Eliane Haykal


24/3/13

Vecinos en caza.

La junta de vecinos se acercó y miró fijo, con su dedo perforando mis tierras, mis gramas ya no húmedas. Yo sola en el fondo, diciendo "buenas noches" con esta vocesita de venado. Ellos no me escucharon, siguieron hurgando con sus narices de 6 orificios, irguiéndose de vez en cuando, intentando ser artistas. Supuse que me alucinaron o yo, de verdad, resultaba perfecta para un retrato grotesco. Lo di por sentado y tomé tinto. Dispararon.

28/2/13

Nada

Otro de mis poemas favoritos,
por Julia de Burgos.



Como la vida es nada en tu filosofía,
brindemos por el cierto no ser de nuestros cuerpos.

Brindemos por la nada de tus sensuales labios
que son ceros sensuales en tus azules besos;
como todo azul, quimérica mentira
de los blandos océanos y de los blancos cielos.

Brindemos por la nada del material reclamo
que se hunde y se levanta en tu carnal deseo;
como todo lo carne, relámpago, chispazo,
en la verdad mentira sin fin del Universo.

Brindemos por la nada, bien nada de tu alma,
que corre su mentira en un potro sin freno;
como todo lo nada, buen nada, ni siquiera
se asoma de repente en un breve destello.

Brindemos por nosotros, por ellos, por ninguno;
por esta siempre nada de nuestros nunca cuerpos;
por todos, por los menos; por tantos y tan nada;
por esas sombras huecas de vivos que son muertos.

Si del no ser venimos y hacia el no ser marchamos,
nada entre nada y nada, cero entre cero y cero,
y si entre nada y nada no puede existir nada,
brindemos por el bello no ser de nuestros cuerpos.


25/2/13

Íntima

Escrito por Julia de Burgos:


1

Se recogió la vida para verme pasar. 
Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne 
y fui resbalándome poco a poco al alma. 

Peregrina en mí misma, me anduve un largo instante. 

Me prolongué en el rumbo de aquel camino errante 
que se abría en mi interior, 
y me llegué hasta mí, íntima. 


Conmigo cabalgando seguí por la sombra del tiempo 

y me hice paisaje lejos de mi visión. 

Me conocí mensaje lejos de la palabra. 

Me sentí vida al reverso de una superficie de colores y formas. 
Y me vi claridad ahuyentando la sombra vaciada en la tierra desde el 
hombre. 





Ha sonado un reloj la hora escogida de todos. 

¿La hora? Cualquiera. Todas en una misma. 
Las cosas circundantes reconquistan color y forma. 
Los hombres se mueven ajenos a sí mismos 
para agarrar ese minuto índice 
que los conduce por varias direcciones estáticas. 


Siempre la misma carne apretándose muda a lo ya hecho. 

Me busco. Estoy aún en el paisaje lejos de mi visión. 
Sigo siendo mensaje lejos de la palabra. 


La forma que se aleja y que fue mía un instante 

me ha dejado íntima. 
Y me veo claridad ahuyentando la sombra 
vaciada en la tierra desde el hombre.





- Lo he leído y me ha encantado -