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29/5/13

Coco meciéndose en la hamaca.

Me fatiga esperar. Prefiero mecerme en esta hamaca amarilla al estilo Lolita, comiendo frutas y viendo a  Chanel y  a Stravinsky tirando en cuartos oscuros y simétricos. Estoy contando las cabulleras, porque nadie lo ha hecho, nadie que conozca lo ha hecho y necesito saber cuántas  hay; las voy separando en pequeños grupos con mis pies, es un calendario sedentario, uno que incluye  frutas y no esperas. Estoy contando las cabulleras y las veces que acaba Coco, sobre sus sabanitas livianas de flores negras bordadas. (...)

(...) Quisiera que no censuraran el sexo de  Stravinsky, para compararlo con la longitud de mis pies, que no censuren ni a su sexo ni a su cara dura de  cuatro ojos adornada con sobretodos limpios,  con sus composiciones que ni me importan. Si  yo fuese Chanel, porque soy Chanel, le estrangularía con mis trapitos hecha la loca mientras toca el piano, a  ver si por lo menos muere feliz, con calentura en el cuello o pupilas tensas,  y no con el maldito ego mordiéndole los oídos.




"Coco Chanel & Igor Stravinsky " (2009) por Jan Kounen

1/6/12

A propósito del mes de mayo:

' - ¿Tiempos de chocolate caliente?
- Tiempos de regocijo.'







Mayo se ha convertido por excelencia en el mes de aventuras para este cuerpo algo lúcido y algo atolondrado.

Mayo fue júbilo, feniletilamina, locuacidad, tiempo voraz, discursos estresantes y un poco delirantes; 
sonrisas bailarinas con dosis de decisiones impulsivas, dulces, y un tanto locas.

Mayo fue imaginación desbordante y planes inciertos que hoy flotan en un océano cromático.
Cromático como los lunes a las 7am.

En tus días, lo tosco y lo ambivalente también estuvieron presentes.

Mayo es...
candidez, sí.

Ariana.

Posdata:
Tengo los libros abiertos, sobre la mesa.
Tengo los quiénes y los porqués.
Es lo que importa ahora.