6/10/13

Árbol Copulador.



Hoy estuve con aquellos tipos en el bar. Hablamos sobre el poder sobrenatural del individuo egoísta, de la necesidad y sensatez de éste al apartarse de un todo para convertirse en árbol copulador. Pensé en ti y en tus ramas, en que  no necesitas otra. Ya todas las que te guindan lucen como hilachas en la ropa de un viejo mendigo, amor,  lo que te hace blasfemar, de vez en cuando, sobre tu supuesta e incalculable sabiduría. Ya no tienes espacio para un ramita más, ni para ésta: minúscula y raída por lamidas de aduladores efervescentes, aduladores con prótesis de patitas nerviosas de perros insensatos. Ya he visto a demasiados salivar por el acto casi miserable de doblegarme, por este cuerpo que ni es mío, el que me fue atribuido hace algún tiempo por falta de postores a la nada, uno de los que creíste recibir en un altar ficticio adornado con guirnaldas de uvas que hasta entonces, sólo se ofrecían a los cerdos del infierno. Te lanzaron las ramas de uvas y te las comiste toditas sin voltear después el alma al cuerpo que se hunde y se vuelve inerte intentando traspasar la brecha pastosa que le asignaron como requisito para la huída a una hora específica, donde tenía que aplastar bien fuerte la cara ante cualquier sospecha de superficie plana, algún intento de transparencia que le permitiese ver tu rostro. No estás, el descenso se presenta con una tonelada de hormigas negras jugando a hacer equipo sobre las supuestas semillitas que dejaste donde te habías sembrado, húmedas. Se retuercen y me tragan como si esta fisonomía se traspusiera a un segundo íntimo, lúgubre. Mi descenso no es el tuyo, no es de esos que se comparten con rutinas para dormir, así que desde esta tierra inhóspita, que sobrevive con gotitas de jugo en las madrugadas, aislada, sola, con tu distancia que escupe las frutas en territorios que desconozco, debo confesar que ayer soñé con tu muerte.

3/9/13

Microcuento de Jesús Amalio / Fotografías de Sara Viloria







Jesús A. Lugo, se cree que vivió en Sabaneta (Falcón,Venezuela) desde el 93 hasta  el 13. Escritor constante de cuentos y poemas sueltos, casi Ingeniero Biomédico, amigo protesta, miembro del Grupo Literario Febrero, también mynigga
















"Otra vez. La casa se les desbarata por una ráfaga hedionda directa de la boca del lobo, que se pasea erguido con el pecho empalomado. Huyen los cerditos exasperados, cansados, ya ésta es la tercera construcción que les derrumba la bestia. En consenso, descansando en un hotel de paso, discuten que ya no pueden seguir comprando casas, los materiales están escasos y la mano de obra por las nubes, que ya es hora de buscar un remedio definitivo; pobre lobo, no sabe que es mala idea entrometerse con cochinos, ya que, además de ser inteligentes, saben jugar sucio. Deciden contagiarle una enfermedad, un virus, una gripe. A las tres de la tarde el carnívoro encuentra una bebida fría sobre el alfeizar.



Y el lobo no vuelve a soplar igual."

26/8/13

Borrador # 4.



(dedicatoria muy extensa)




La muela comenzó otra vez
sí, la izquierda
ese sonido insufrible
es como una alarma del tedio
hago gárgaras con mentol
y nada, nada...
es que cuando suena
te juro
resulta todo un martirio
toda una diatriba entre
asesinar o controlarme
es una muela a lo kill bill
su sonadera es la antesala
a muchos asesinatos carcomidos


verás, ese sonido
me hace pensar en gente de etiqueta
revolcándose 
esperando que les muerda el cráneo
que se  los extirpe hasta la nada
hasta que se queden en blanco
y comiencen balbucear que son poetas
poetas de bares
poetas malditos
muertos
muertos
todos muertos
en tanta inmensidad
de  sus bocotas que blasfeman
que se atribuyen méritos no debidos
que se llaman acabados y se abrazan
que me joden las muelas con su frío
con su frío del 21
inventado
con sus azulejos pegados a los labios
al estilo cara e' tabla
las cuales tapan con griffin
cuando les duele demasiado.



a esos llamados poetas
con tarjeticas plastificadas
de identificaciones azules
aquellos muertos de embuste
embusteros y doblegados
pobre poeta
debilucho
a ese
ni me provoca echarle el diente
mucho menos saborearlo
ni el más mínimo roce de lengua
sí, ese
me da asco como el chimó
y sólo de vez en cuando
logra alborotarme lo dientes.



A los poeta les regalo 
un poemario de sí mismos
más 20 foticos tipo carnet
pa' que vayan de tienda en tienda
a buscar un buen trabajo


Y es que es tan fuerte la cosa
amigo,
amigo antipoeta
trabajador
echao pa' lante
vende pasteles
que cuando escucho el chirrido
dulcísimo y maligno
de aplausos y muelas
sé que sólo me queda triturarlos
y  luego escupirlos
fabricando una pastica
para calmar esta dentera.

20/8/13

Borrador # 2


Decidí alquilar mis ojos, ha sido una decisión de esas serias, que tomas en cierto punto muy maduro de tu vida. Hoy es el gran día, me paré erguidita, planchándome la falda con saliva, en la plaza de la universidad, donde todos fuman y lucen poco intelectuales, es como mi placita candelaria. Sí, la placita candelaria donde me poso y pelo bien los dientes, luego los ojos, como queriendo recordarlo todo antes de que desaparezcan. Miro a la gente que está sola pero no lo está, esos son los más ingenuos, de seguro me harán ofertas rápido, los primeros postores, los más hambrientos, jummie. Llegan curiosos, buscando algo novedoso, en cualquier momento comenzarán a golpearse por estos globitos, jaja, se morderán hasta crear baños púrpura. Ya, miren, miren, están untándose rabia en la piel, gimen y gimen por estos ojitos, con pestañitas malignas que suenan a kilómetros, pestañas del demonio. Piden clemencia, dicen jaja, sí, aún hablan y dicen: "por favor, por favor... piedad, piedad, deje de moverlas, ese sonido, haga algo." Me estoy quedando aquí, vengándome de estos malditos, torturándolos de a poquito, todos corren y se muerden, algunos se quedaron sin narices y se dejan guiar por sus dedos alocados; creo que los de allá llevan disfraces, intentan dárselas de listos para llegarme más rápido y zas! arrancármelos sin piedad. Pobre gente, toda alborotada, ciega, ingenua, precoz. Ya estoy murmurando cosas por inercia, pasándole datos de procesos dolorosos, de cómo me gusta que usen las manos y no tenedores para comer; ojalá conservara aquel espejo para ver a mi padre. Estoy muy ansiosa, quiero saber ya quién dará el primer paso, se entretuvieron muchísimo corriendo y girando, ya la mayoría no lleva sostenes.. en cualquier momento, lo sé, prontito, alguno llegará, recordará a qué vino, lo sé, alguno lanzará el primer alfiler. Necesito que los saquen de una vez por todas, "pobrecita la niña de los ojos que suenan como aviones lejanos", "la niñita que todo lo ve, pobre, pobre, abrácenla, debe ser duro" . Esos desgraciados, no les quiero ver más, es suficiente con tener que tocarles todos los días sin que lo noten, es demasiado eso de calarme que me griten "monstruo!", dios, dios... lloro, lloro mucho dios, al menos me hubieses creado cíclope, ¿pero, dos? ¿dos? cargar con ellos toda la vida... verlo todo sin poder tenerlo... es horrible, doloroso, humillante. Aquel sujeto me notó, está caminando cerquita, da vueltas sobre mi abdomen con sus pecesitos, quiere sacármelos y chuparlos, así, rico, como una chupetita de maní, sí, sí.. lo sé, falta poco para dejar de verles. Todo será oscuro, cálido, silencioso, estático...eso, se me hace agua la boca al imaginar los sonidos del lago, sólo el sonido y el olor a algas, sonido de lengua pataleando en saliva, como masticando placer. Jummie. Jummie.



8/8/13

Notas resueltas: "ostia"

Las letras vienen llenas de pudor, empacadas al asco, de olor a vagina ajena, porque no es mía, este cuerpo ya no es mío. Me aprietan con vara el vestidito blanco, el repetido 40 veces en una fila a los nueve. Vestidos blancos y católicos, tan castos y sucios... ¡ARGH! siento mucha repulsión, mi amor, me asqueo entera, con senos, vello púbico y pies, vomito agua bendita y escupo la hostia a los pies de los que me aman en el nombre del señor. La escupo y exijo respeto, por ésta, ésta que me visita a veces y que tanto odio. Ésta, la de ojos desorbitados y eufóricos. Pido respeto por su alma que es mi iglesia y por sus seguidores muy pendejos y dolientes, por ellos y por la piel hecha girones, espasmos asustados como grillos en el día, desorientados e incómodos. Sólo respeto, no un Dios.


Intentos de arrastre hacia el  catolicismo.
Primera comunión de los niños del colegio Monseñor Castro.
 Me encuentro en el centro.


Fotos tomadas por mi tía coco en el año 2001 ó 2002.


1/8/13

Retortijones en la cama 35 y algo más

I

Desde la muerte traumática de Benito y gracias a Luis, ahora pienso que la cama 35 está maldita.
Tan alejada de las demás. Solitaria. Frente a la ventana en la que muchos han deseado saltar. 
Soltarse.
Se abstienen.
Pasa que las palomas intimidan con su quejumbroso arrullo y su actitud entrometida de volar sobre la cabeza y cagarse en la cara. Ante semejante ridiculez, ellos optan entonces por el oxígeno a 5 litros y la comida rancia (hiposódica, hipograsa y con restricción de carbohidratos), el calor sofocante que lava las axilas y una que otra mutilación (para las moscas, digo).
Hagan lo que hagan -y por más cantidad de amor diplomático que reciban- la cama 35 los posee. Los chupa lentamente. Se los lleva incompletos, con un miembro de intermediario y una escara sacra de fotografía (click click).

Ya eres feliz, Héctor. El viento te recogió y te impregnaste en él.

30/7/13

Notas resueltas: Rul.



Aquel se despertaba todos los días a la ocho aeme, sin esperma. Se despertaba y preparaba un desayuno del carajo para distraerse mientras de la nada le echaba un ojo a la tv y a sus anuncios publicitarios tediosos. Ese, aunque como quien no quiere la cosa, llamaba y ordenaba vainas, las esperabas con ansias, como rascándose una oreja, con muchas ansias, se comía la uñas 20 veces por día chac chac chac, por lo que recibía castigos en la noche. Contaba las horas... chac chac chac hasta que llegaba la caja, cajota con gran correo, con sensibilidad fingida y paga, ganas de enviarle algo a alguien ausente, sonrisa más beso estampado en el papel de entrega, una lamidita como servicio extra, por la casa,  a un tal Rul Ramírez, divorciado, somnoliento y amante de perras. Al Rul le llegó el correo, el cual olfatea y lame. Rul tiene un apellido y eso es todo. Lame la caja y espera al genio.
espera
espera
espera
espera
-¡Genio! sal, genio. 
Rul espera y lame,
 y lame 
          y nada,
                       nada.
Sólo aparece la saliva y un mono saltarín que viene a hablarle sobre suicidios.