1/4/13

Gotitas de oporto


En un tumulto lleno de vehemencia
Logré reconocerte a 10 pilas de sacos de frutos secos
Lucías bastante jovial y pulcro
Con jeans oscuros y una remera con alusión al posmodernismo.
Se te veía absuelto de los dilemas típicos de la vida
Reclamando fervientemente tu puesto en la fila hacia el ómnibus.

El toqueteo de las gotas de oporto que se desparramaban en mi hombro
Me detuvieron a proferir alguna frase poco hilarante.

El ómnibus había pasado
Y la pila de frutos secos
Sería destinada en un camión 
A Mendoza Fría;
                                               
                                                   No pude evitar esbozar una entrecortada sonrisa.


...

Supe que te vería,

Probablemente en una de esas mañanas hirvientes 

Que pueden freír hasta lo impensable.



Fotografía por Eliane Haykal


24/3/13

Vecinos en caza.

La junta de vecinos se acercó y miró fijo, con su dedo perforando mis tierras, mis gramas ya no húmedas. Yo sola en el fondo, diciendo "buenas noches" con esta vocesita de venado. Ellos no me escucharon, siguieron hurgando con sus narices de 6 orificios, irguiéndose de vez en cuando, intentando ser artistas. Supuse que me alucinaron o yo, de verdad, resultaba perfecta para un retrato grotesco. Lo di por sentado y tomé tinto. Dispararon.

28/2/13

Nada

Otro de mis poemas favoritos,
por Julia de Burgos.



Como la vida es nada en tu filosofía,
brindemos por el cierto no ser de nuestros cuerpos.

Brindemos por la nada de tus sensuales labios
que son ceros sensuales en tus azules besos;
como todo azul, quimérica mentira
de los blandos océanos y de los blancos cielos.

Brindemos por la nada del material reclamo
que se hunde y se levanta en tu carnal deseo;
como todo lo carne, relámpago, chispazo,
en la verdad mentira sin fin del Universo.

Brindemos por la nada, bien nada de tu alma,
que corre su mentira en un potro sin freno;
como todo lo nada, buen nada, ni siquiera
se asoma de repente en un breve destello.

Brindemos por nosotros, por ellos, por ninguno;
por esta siempre nada de nuestros nunca cuerpos;
por todos, por los menos; por tantos y tan nada;
por esas sombras huecas de vivos que son muertos.

Si del no ser venimos y hacia el no ser marchamos,
nada entre nada y nada, cero entre cero y cero,
y si entre nada y nada no puede existir nada,
brindemos por el bello no ser de nuestros cuerpos.


25/2/13

Íntima

Escrito por Julia de Burgos:


1

Se recogió la vida para verme pasar. 
Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne 
y fui resbalándome poco a poco al alma. 

Peregrina en mí misma, me anduve un largo instante. 

Me prolongué en el rumbo de aquel camino errante 
que se abría en mi interior, 
y me llegué hasta mí, íntima. 


Conmigo cabalgando seguí por la sombra del tiempo 

y me hice paisaje lejos de mi visión. 

Me conocí mensaje lejos de la palabra. 

Me sentí vida al reverso de una superficie de colores y formas. 
Y me vi claridad ahuyentando la sombra vaciada en la tierra desde el 
hombre. 





Ha sonado un reloj la hora escogida de todos. 

¿La hora? Cualquiera. Todas en una misma. 
Las cosas circundantes reconquistan color y forma. 
Los hombres se mueven ajenos a sí mismos 
para agarrar ese minuto índice 
que los conduce por varias direcciones estáticas. 


Siempre la misma carne apretándose muda a lo ya hecho. 

Me busco. Estoy aún en el paisaje lejos de mi visión. 
Sigo siendo mensaje lejos de la palabra. 


La forma que se aleja y que fue mía un instante 

me ha dejado íntima. 
Y me veo claridad ahuyentando la sombra 
vaciada en la tierra desde el hombre.





- Lo he leído y me ha encantado -

19/2/13

Escena diecinueve:

7:00am 
- "Hola,
espérame en la esquina
sube al auto y no digas nada
no me llames, solo sube.
Escucha mientras hablo y el corazón lub dub lub dub 
ciñe tus manos al pantalón y saboréalo con el sudor
detalla los hilos de mis trapos
el corazón sigue lub dub lub dub
el pantalón arrugado
tú manoseándolo.

Adiós verborrea excitante y enfermiza
                                                             y mira que ha sido grato."



9:00pm
- "Tú experimentas conmigo,
¿algo te hace pensar que yo no lo hago contigo?"



Fotografías por Daniela.

3/2/13

¡Y kiwis también!

Pido disculpas a los días que me escriben, 
porque son quienes construyen mi vida últimamente.
No yo a ellos.


Sonrisas verdes y azules con sabor a pomelo y un saquito de letras rudimentarias es lo que necesito ahora.

Carta a mi jardín de infancia


Te escribo hoy, Carlitos, porque recuerdo que a mis 5 años eras el amor de mi vida.

Jugábamos a cazar gusanos de colores en la maleza del terreno de al lado. Reíamos tontamente al descubrir el cuernito que tenían detrás.
Si se lo quitábamos, los gusanos no nos harían nada; así podríamos tocarlos y sentirlos suaves, como gomitas...



Posdata:
De vez en cuando veo a tu abuelo,
quizá algún día le pregunte por ti. 

1/1/13

Auspiciado por tachuelas y un festín de mandarinas



Yo solo espero que donde quiera que esté el señor Juan haya muchas uvas y compotas.




Entablemos una jocunda conversa,
te pregunto,
¿qué me has dejado?

Este post sin valía sobre un dos mil doce autoritario
un obsoleto cartucho que ya no uso y un baúl de fotografías por imprimir en mi lóbulo temporal
Quizá sí, también filosofías e ideales anticuados que están por expirar
Lágrimas que se alojan en la cisterna del quilo y deudas por pagar
Un léxico incompleto. Algo estúpido. Algo demente.

Un cremoso helado de mandarina que recibí como obsequio aún sin saber si cumplí con las exigencias de los otros o con las mías,
y cuya diana fue la rutina:

Despertarme con el tercer repique del despertador, cepillar mis dientes, tomar una ducha fría, meditar 15 minutos con el clóset, vestirme de acuerdo al ánimo, desayunar si hay tiempo e irme en el ya no coco a la universidad.

A veces escucho música, otras veces solo escucho el aturdidor sonido de las bocinas.


El tráfico absurdo de los últimos años me ha enseñado a ser más tolerante. 
Ya lo sabemos:
ciudad pequeña, mismas vías, más carros.

Más rumores.

Poca diplomacia.


El toque chispeante y fluorescente del día depende de mí. Oh si, 
de los calurosos días de este interminable verano. 

El sol dilata los poros y no siempre esto simpatiza.
Aprendí que del protector solar no se puede prescindir, sí del consumismo y la tecnodependencia; y de ese síndrome de fundir los ojos en el celular cuando se está con alguien más.

Hay cosas que no puedo cambiar. ¡Me encanta que así sea!

Y bueno,
necesito leer más noticias
e ir a la playa, 
a ver si caen copitos de nieve.


 



PD: Fui mágicamente atrevida:
esperé mucho de los demás.

2009